Sevilla

Sevilla es uno de los paradigmas más vivos de la construcción histórica, geopolítica, socioeconómica y cultural del sur de España y de Europa, aquilatada a lo largo de más de 2.000 años.

Más allá de los tópicos con los que se han identificado secularmente a Sevilla y a Andalucía, la capital de la Comunidad Autónoma más poblada y una de las regiones más extensas de la Unión Europea, es hoy una metrópoli que ha crecido sobre los estratos perfilados por las distintas civilizaciones, formas de vida y convivencia, en perfecta coexistencia con su continua proyección hacia horizontes y escenarios más amplios.
Sin obviar la diversidad que, en todos los aspectos, ofrecen Andalucía y los andaluces, conocer Sevilla – en el sentido más completo del término – es descubrir una de las esencias de la sociedad andaluza, que, sin renunciar a su historia ni a sus tradiciones, está abierta al mundo y a las interrelaciones de toda índole, capitalizando todas sus capacidades y enriqueciendo todo su potencial.


La Isbilya visigoda y la Híspalis romana preludiaron la Sevilla que fue el epicentro del reino musulmán de Al-Andalus y posteriormente del Imperio español. Un hecho en el que influyó decisivamente la apertura de la sociedad sevillana al mar y al comercio con las Indias, impulsando una de las etapas económicas, culturales y artísticas más prolífica de la España de los siglos XV y XVI.

La Sevilla renacida en el siglo XX, que acogió la Exposición Universal de 1929, con el arquitecto Aníbal González como principal exponente coetáneo, y se mostró al mundo de nuevo en el 92, continua hoy su senda esencial en el siglo XXI, ofreciendo toda su trayectoria en cohesión con una ciudad y una sociedad en continua renovación, que sobre su pasado avanza en el presente hacia su futuro.